lunes, 22 de julio de 2024

La Reencarnación

LA REENCARNACIÓN 

POR: MARO

Si bien, es cierto que, en el concepto de la reencarnación, se tiene la idea de que está, es una 
sucesión de vidas pasadas, que le acontecen a un ser, y por lo tanto esta idea es la más 
generalizada, por lo que quizá se esperaría que abordara, este concepto bajo este enfoque. Sin 
embargo, el tema de la reencarnación, lo abordare bajo otro punto de vista, y es el del renacer de 
la espiritualidad del hombre iniciado. Un renacer, que se da en vida y que tuvo que morir 
simbólicamente y renacer o reencarnar en sí mismo. Que si bien, no ha muerto materialmente, si 
ha muerto simbólicamente. 
Al ascender en su escala de conciencia y al darse cuenta, este hombre renacido y reconstruido, 
que ha sufrido una metamorfosis, traducida literalmente en una reencarnación, ha pasado de 
niveles de conciencia inferiores y ha ascendido a niveles superiores y que al ascender en cada nivel 
ha muerto, y reencarnado sucesivamente. Hasta llegar a la cúspide de la conciencia y que es la
espiritual (la Conciencia Crística).

¿Pero, alegóricamente hasta que nivel de conciencia podremos aspirar?

Sin embargo, considero que es importante mencionar brevemente la parte de la reencarnación 
tradicional, que es el de la sucesión de vidas anteriores y que al morir en el momento presente se 
va a reencarnar en otro cuerpo. Y que por lo tanto el hombre tiene en su haber cientos de vidas, 
que no recuerda. 

En este sentido Carl Sagan en su libro “El Mundo y sus Demonios” comenta que él al morirse 
desearía que la ciencia investigará sobre tres asuntos que son: 

Las computadoras detectan nuestros estados de ánimo. 
La transmisión del pensamiento 
La reencarnación, de la cual dice “hay niños que recuerdan datos y describen lugares sin jamás 
haber estado allí, a la perfección”. 

Por otro lado, Madam Blavatsky, señala en su libro “La Doctrina Secreta” que “el alma humana, un 
núcleo relativamente permanente del ser humano, no desarrolla sus experiencias manifestándose 
en un solo cuerpo, sino que toma distintas encarnaciones sucesivas, en diferentes personalidades 
con diferentes cuerpos. A través de las distintas encarnaciones, el alma desarrolla sus 
potencialidades, ya que experimenta, aprende, crece, y se va enfrentando a nuevos desafíos. Entre 
encarnaciones sucesivas el alma asimila las experiencias de la última encarnación, destilándolas en 
cualidades, en facultades que pondrá en efecto en la siguiente encarnación”. 

Los pensadores teosóficos nos dicen que el alma humana, constituido por los principios 
superiores Atma (Voluntad), Buddhi (Intuición) y Manas superior (Inteligencia) se va manifestando 
en una nueva personalidad en cada encarnación. La Personalidad está constituida por el Manas 
inferior (Mente concreta), Kama (deseo-emoción) y el Físico. En cada encarnación el alma 
evoluciona gracias a las experiencias de la personalidad. Esta no recuerda encarnaciones 
anteriores porque la mente, las emociones y el cuerpo son nuevos en cada personalidad.

Es importante, definir bajo mi punto de vista, que es el alma y que es el espíritu. El alma es el 
ánima que anima al cuerpo, que le da vida, que le da movimiento. Por eso se dice animación, que 
tiene movimiento y si tiene movimiento tiene vida y al cesar el movimiento cesa la vida y que al 
morir esta alma se transforma y regresa al universo, en otra clase de energía. 

El espíritu, es la conciencia transformada en una ascensión de la conciencia más primitiva, a la más 
evolucionada. En este suceder de conciencias a las cuales se adentra el iniciado, de manera 
constante y trabajando, se va dando cuenta que al ir despertando ya no puede descender. Y que al 
mismo tiempo ha estado muriendo y reencarnando en un nivel superior de conciencia. Ha logrado 
una fuerza forjada a través de su voluntad. Ha templado su yo, y ha dejado su ego atrás. 

El YO es el ser autentico, la esencia del ser y esto es comprendido por el iniciado, ha comprendido 
que no es varios yoes sino UNO. Y también ha comprendido que el EGO son las ideas que le fueron 
impuestas por la familia, los amigos y el Estado. Y que ha dejado atrás estas ideas, desprenderse, 
liberarse de los atavismos. Darse cuenta que, yo no soy este nombre, yo no soy las palabras, yo no 
soy este cuerpo. La armonía proviene de este darse cuenta. 

LA REENCARNACIÓN DE UNO MISMO 

Darse cuenta del trabajo de uno mismo, sobre la conciencia es haber trabajado en uno mismo, y 
entonces comprendemos, sobre los diferentes niveles de conciencia que podrían existir en los 
humanos y que se definen de la manera siguiente: 

Niveles de conciencia más bajos que son; 

I.- Seres que aún no piensan por sí mismos, dedicados a obedecer, a complacer a los demás y a 
hurtar o tomar prestadas ideas de los otros para luego creer que son originales. La mayor parte de 
la humanidad no posee ideas propias. Grandes cantidades de hombres permanecen la mayoría de 
su vida e incluso mueren en la fase más primitiva, bajo el influjo hipnótico de Maya y el sueño 
lunar: totalmente dormidos y subyugados por las apariencias del mundo. 

II.- En este nivel de conciencia también existen seres capaces de tomar algunas decisiones, con 
algo de astucia y con un poco de libertad, la cual en ocasiones no han tenido que buscar 
conscientemente; a veces alguien se las ha obsequiado, quizá se las heredaron o la sustrajeron 
furtivamente a otros. 

III.- En estos tres primeros niveles de conciencia están todas las clases sociales, todas las razas 
humanas, todos los niveles educativos, desde los más ignorantes hasta los más letrados, gente con 
licenciaturas o con maestrías o doctorados. Campesinos y hombres de ciencia. Todos están 
simbólicamente dormidos. Son seres mecanizados. Robots. Zombis. 

IV.- El cuarto nivel de Conciencia (El Cuarto Camino). - En este nivel de conciencia hay seres 
quienes han tenido que luchar (y no pocas veces, a muerte) por defender o ganar su reino. Son un 
poco más dueños de sí mismos y de su espacio. A veces se despiertan, pero luego se vuelven a 
dormir.
Los representa al rey en el Tarot, es un ser que se ha dado cuenta que existe algo más en la vida 
que lo material, podría emprender el camino de la lucha por encontrarse o abandonar la lucha. 

El quinto nivel de Conciencia. - Para ascender a este nivel de conciencia se llega a través de una 
fase anterior y posterior al rito de iniciación. Este nivel representado por El Caballero del Tarot 
representa a la persona que ya emprendió su camino espiritual, comenzó a pensar por sí misma, 
dejando de ser un esclavo mental, confrontó y venció a la Reina y al Rey. Tiene lapsus más 
frecuentes y prolongados de la conciencia. 

El sexto nivel de Conciencia. - Representa en el Tarot al Emperador: al llegar a él se comprende por 
fin entrar y salir de la conciencia a voluntad: el equilibrio del Todo. Alguien qué puede poseerlo 
todo, o que de hecho ya lo posee. Él es la acción, la resistencia, la consumación y el resultado. Para 
él no hay misterios ni límites en la Tierra imposibles de resolver o superar. 

El séptimo nivel de Conciencia. - Representa a seres como Buda, Cristo, Mahoma, Alá. Seres muy 
espirituales. Que han logrado la transformación de sí mismos y de la humanidad. 

Es importante mencionar que para pasar de un nivel de conciencia a otro implica, morir 
espiritualmente, dejar atrás los estados más bajos de conciencia y reencarnar en otro superior, es 
la ascensión espiritual a la que puede llegar, solo aquel hombre tenaz y valeroso para encontrar el 
faro de la luz, para encontrarse con el poseedor de la luz, y reencarnar en Lucifer, pero todo lo 
mencionado solo se logra trabajando con la guía de verdaderos maestros y a través de una escuela 
esotérica seria, desbastando la piedra bruta que somos. Dentro de nosotros hay una luz que debe 
ser alcanzada. Recuerda los temerosos, los pusilánimes no alcanzaran el faro de la luz, solo los más
aguerridos y temerarios surcaran la mar embravecida (Blavatsky), solo leyendo no se consigue 
todo lo mencionado.

viernes, 23 de febrero de 2024

En Brazos de Morfeo


EN BRAZOS DE MORFEO 
Por: MARO 
El despertar del ser humano se da trabajando sobre sí mismo. El hombre guiado por la vida solo por sus instintos y su mecanicidad, se empala así mismo. Adorador de piedras, hace que su fe se deposite en seres inexistentes. Lo más divino del hombre es despertar a ser humano. 
 ¿Cuántos lo lograran? Sumergidos en una sociedad que oprime los cerebros, no pueden vislumbrar que hay algo más. Paralíticos, esgrimen que son libres. Que tienen libre albedrio… ¿Cómo puedes tener libre albedrio si careces de voluntad propia? 
El quinto camino el de la iluminación, es ascender los niveles de conciencia, pero al desconocer quién eres y al no conocerte este camino está vedado. Solo aquellos que sacrifican algo de sí mismo, podrán alcanzar el faro de la luz. Pero antes deberán tener una interrogante ¿de dónde venimos? ¿Por qué estamos aquí?  
Con la ayuda de otros seres más despiertos podríamos encontrar respuestas.  
En este sentido cabe señalar como “Gurdjieff, alrededor de 1895 se reunió con geógrafos, médicos, músicos, arqueólogos, expertos en lenguas; y partieron hacia tierras del Asia Central, la India, Oriente Medio, el Tíbet y Egipto. Durante años de estudios e investigaciones de campo de forma independiente, según la especialidad de cada uno, expusieron en conjunto los resultados. Al final de los trabajos el grupo de “Buscadores de la Verdad” ha sido capaz –así lo afirma Gurdjieff- de reconstruir una enseñanza olvidada desde tiempos remotos, esparcida fragmentariamente, y aún sobreviviente en ciertos centros o escuelas iniciáticas inaccesibles para el hombre común”. Lo anterior es para recalcar que este conocimiento solo puede ser transmitido en escuelas iniciáticas serias.  
Nadie puede despertar solo, sin nadie, necesita de un “Despertador”. De alguien que este despierto. Pero a la inmensa mayoría de los humanos no les interesa. Y no se puede hacer nada por ellos. Este camino es personal.  
¿En que radica este darse cuenta? 
En vencer el adormecimiento que nos impone el falso mundo del consumismo, que prefiere entes que seres pensantes. Estamos más preocupados por quehaceres que por ser seres. Quizá digas que tú eres libre, quizá…pero sigues siendo esclavo de las pasiones.  Yo sé de supuestos iluminados y siguen viendo televisión y futbol…no es que esto sea malo, pero quieren acabar con la contaminación y fuman. 
En este sentido no hacer, genera hombres que no se logran, como diría Leibniz, ser ante todo es actuar y los pasivos son ante todo nada.  Hacer, es una acción sustentada en el conocimiento interior de sí mismo, forjando una libertad interior que carece el hombre que no trabaja sobre sí mismo. 
Pero el egoísmo, el orgullo, la vanidad, la pereza, son fortalezas que no dejan pasar la verdadera luz y es donde los temerosos, los salvajes, los pusilánimes, caen cegados por la falsa luz y los vemos por doquier como borregos, dominados por la Matrix del Estado. Sin ideas propias. Sin vida propia.  
 Por ello, el trabajo es arduo y requerirá la fuerte convicción de despertar. 
 Como decía el filósofo y político romano –del s. V-Boecio: “En otras criaturas vivientes, la ignorancia de sí es naturaleza; en el hombre, es vicio, “Sueño y vicio son términos sinónimos que incapacitan a la persona en la búsqueda de la Verdad.  
Gurdjieff describe este proceso como: “La lucha contra el sueño”.  Y debemos darnos cuenta de que estamos plácidamente dormidos en brazos del dios Morfeo.  
Es tan cómodo ser un soñador de sueños que preferimos las peores pesadillas que despertar.  
-Pero… ¡!!!Si yo tengo doctorado, maestría, licenciatura, cursos, diplomados, especialidades, soy un hombre de conocimiento¡¡¡¡…me grita su curricular. 
-Pero… eres un ignorante de ti mismo…y no te avergüenzas, porque lo ignoras.  
Entonces cabría preguntar ¿Por qué los hombres que poseen este conocimiento, no están dispuestos a darle a la gente, este conocimiento de sí mismo y solo a los que andan en búsqueda en pro de una lucha mejor ante la vida, más efectiva contra el engaño, el mal y la ignorancia? 
No les des perlas a los puercos es la frase bíblica.  
En palabras de Gurdjieff… “Los hombres sienten auténtico horror ante lo nuevo. Prefieren pasar sus días en la mediocridad, esclavizados a falsas ilusiones y a falsos y manipuladores guías. En verdad, no pueden esperar tener nada distinto a lo que tienen. Respecto a si el conocimiento está oculto”. Fin de la cita. 
Y prefieren la inmensa mayoría de los hombres estar viviendo en el placer, en lo material, en lo tecnológico. Vivir por el placer. Recuérdese como dijo Osho… A mayor placer…siempre… inevitablemente habrá más dolor. 
El conocimiento no se puede dar, o transmitir contra la voluntad de los demás. Pero Blavatsky tiene razón cuando pregunta ¿Cuál es la obligación del hombre que sabe? ¿Y se enfrenta a seres que no desean recibir conocimiento? Blavatsky responde…el hombre que sabe debe transmitir su conocimiento a los demás, debe luchar y forjar una mejor humanidad. 
Lo dijo Lao Tse hace más de 400 años antes de Cristo “De nada sirve, ir a la montaña, encontrar la sabiduría y bajar al pueblo…callar y morir” Eso no sirve de nada. Esto es cobardía.